7 recetas para convertir el tiempo muerto en tiempo productivo

Los trámites y gestiones que deben llevarse a cabo para
armar y sostener un emprendimiento son, para mí, una de las tareas más
frustrantes de emprender. Se pierden horas y días en realizar operaciones que,
muchas veces, nada tienen que ver con el objetivo de nuestro emprendimiento.
Trámites bancarios, habilitaciones, dar de alta o de baja servicios, pedir
certificados, etc.
El sistema no funciona para el emprendedor. No está hecho
para él. Punto. Esta es una de las reglas más básicas que cualquier emprendedor
debe conocer. Un simple trámite con una compañía telefónica puede llevar dos
horas, sin contar el traslado al lugar. Ese tiempo no siempre puede traducirse
en el precio de nuestro producto o servicio. La mayoría de las veces, ni siquiera
podemos calcularlo.  Por eso, convertir
ese tiempo muerto en tiempo productivo, es una buena estrategia para hacer de
esto una oportunidad. Aquí, algunas recetas sencillas:
1)     
Escribir correos electrónicos desde la Tablet o
teléfono  (si el lugar lo permite): es
cierto que no resulta muy práctico en correos largos o específicos. Pero sirve
para contestar rápidamente. Incluso cuando para correos muy largos se puede
armar un borrador en papel, si resulta más cómodo.
2)     
Llevar un libro o revista que hable sobre las
cosas que nos interesan. La lectura entretenida y comprometida, es una de las
formas más eficaces para lograr que el tiempo se diluya.
3)     
Diseñar y planificar un proceso, una agenda,
arreglos en la web, nuevos clientes, etc.
4)     
Observar qué cosas hacen que la experiencia del
cliente (o sea, nosotros) sea nefasta y traducirla en un compromiso para que en
nuestro emprendimiento funcione diferente.
5)     
Conseguir clientes, proveedores o sociabilizar: buscar
si hay conocidos o entablar una conversación con otro que espera. Es una buena
oportunidad para escuchar malestares, deseos y problemas y tener, simplemente, una
conversación amena. Es probable que en esa conversación se pueda ofrecer o
pedir algo en relación a las actividades que realiza el interlocutor.
6)     
Escuchar música. Si no se permite el celular o
una Tablet, llevar un reproductor con música que queremos volver a escuchar, o
que aún no escuchamos. La música permite conectarnos con recuerdos, emociones o
lugares. Sencillamente es una buena forma de explorar esos espacios que postergamos
por falta de tiempo y es una buena oportunidad de crear algo a través de la
música.

7)     
Hacer ejercicio: buscar la forma de lograr que
el trámite me permita caminar, por ejemplo, de mi casa al lugar (temprano por
la mañana) o el regreso (al finalizar la tarde) o buscar oficinas que estén
próximas entre sí y movilizarse de un lugar a otro caminando. El trámite se
convierte en una excusa perfecta para realizar actividad física.
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